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Testimonios

 La experiencia más intensa y maravillosa que he tenido en la vida es la maternidad. Uno de los apoyos primordiales en estos ya casi dos años de vida de mi hija ha sido el porteo, es decir cargarla por medio de apoyo, en nuestro caso los rebozos artesanales.

Siempre que veía las fotos de mujeres con rebozo me llamaban la atención así me me aseguré de tener un par antes del nacimiento de mi pequeña (uno me lo regaló mi mejor amiga que curiosamente fue compañera de primaria del esposo de una emprendedora del ramo-Cunitas de amor) y el otro se los compré ahí mismo, para tener dos modelos diferentes.

El fular elástico me sirvió desde las últimas semanas del embarazo, pues también puede servir de faja y fue una gran ayuda para salir cuando yo sentía que mi espalda ya no aguantaba más. Ese mismo también me fue de gran utilidad al salir de viaje, ya que me permitió llevar las manos libres en el avión y autobús con mi bebé siempre segura a mi lado.

El rebozo artesanal de telar con argollas, lo utilicé desde recién nacida era una "hamaca portátil" (como lo bautizó mi con-cuño norteamericano), cómoda y fresca aún con el calor primaveral en el que nació mi hija.

Ambos nos permitían el contacto continuo y una buena opción para traslado, mientras mi hija y yo nos sentíamos tranquilas y asegurando también la continuidad de lactancia.

Espero que muchas mamás prueben esta opción y haya más bebes amados y porteados.    

 Mercedes